RETROSPECTIVA

EL ECONOMISTA

La historia del periódico El Economista se remonta a mediados de la década de 1980, cuando fue descubierto un espacio periodístico sin explotarse: el de las ideas económicas liberales, ausentes entonces en la prensa mexicana.

Fue en mayo de 1987 cuando se empezó a trabajar en el proyecto de crear un periódico especializado en economía, finanzas y negocios. El 5 de diciembre del año siguiente, comienza El Economista con el lanzamiento de su primer ejemplar.

En estos orígenes se partió de una base de diseño que ha evolucionado para hacerlo más amable, atractivo y comprensible, tanto en contenido editorial como en diseño.

Para 1992 se establece la cabeza de ocho columnas, más imágenes y caricaturas, además de inclinarse hacia un enfoque cultural.

Luego de estudiarse a fondo los cambios de diseño y tratamiento editorial, en 1995 aparece en un nuevo formato, con más fotografías en la portada, cabezales en negras gruesas, tablas muy agradables a la vista y de fácil lectura, tipografía más grande, modificación de cabezales de las diferentes secciones, más sintético en sus contenidos y mayor profundidad en el tratamiento de los elementos políticos.

Al año siguiente, los cambios incluyeron mayor énfasis en la presencia del logo de la marca, uso de color, número de espacios y resúmenes, textos más breves, así como reducción en el tamaño de las fotografías. También se inició la sección internacional.

Para 1998 se inició el uso de infografías, cabezales con más diseño, fotos más grandes e índice, aunque posteriormente se recolocó en la página 2, además de que se rediseñaron las columnas para que cada una versara sobre temas independientes y con textos más cortos; se rediseñaron los cabezales de las secciones, subsecciones y columnas, además de que fue introducido un estilo propio de letra, de mayor tamaño.

El año 2003 marcó la etapa de transformación para convertir a El Economista en un periódico con información más variada, fácil de leer y entretenido. En lo tocante a su diseño, se propusieron cabezas más grandes y sumarios, y en el ámbito editorial se aumentó la parte de entretenimiento y la información no relacionada con economía, finanzas y bolsa de valores.

Desde entonces, las secciones también sufrieron cambios: Internacional se conformó con una primera plana y una o dos hojas de contenidos; también se agregaron estadísticas más claras y sencillas, con instrucciones de lectura. Industria y Comercio se convirtió en Empresas y Empresarios, con una inclinación a los temas de la microeconomía en vez de la macroeconomía, y se sumaron fotos y nombres de hombres de negocios para hacerla más dinámica y versátil. Además, se fusionaron La Plaza y Deportes para lograr una propuesta asimilable y ligera, con entrevistas a políticos.

En años venideros continuó la tendencia hacia la síntesis y para facilitar la máximo su lectura. Ejemplo de ello fue la reducción de Fondos de Inversión, de 16 a 8 páginas, además de brindar mayor flexibilidad en las portadas.

En el año 2006 se renovó el logotipo, dándole más espacio y estructura, quitando el peso al ícono representativo de la i, respaldando al producto en general como un elemento más ligero y vanguardista. También se sumaron esfuerzos de rediseño editorial, dándole mayor fuerza a imágenes, y el índice se volvió protagonista del contenido.

En la actualidad, el periódico El Economista, que forma parte de las empresas de Comunicación de Nacer Global, ratifica su papel como uno de los periódicos más reconocidos e influyentes del país, y como el líder indiscutible dentro de su segmento especializado en los temas de economía, finanzas y política, pero abriendo su abanico a temas más ligeros, sin perder por ello su seriedad y peso como guía de opinión.

Hoy, bajo la batuta del Ing. Jorge Nacer Gobera, este diario ha sabido rodearse de importantes apoyos, como los que brindan sus consejeros Alberto Vega, además de dar cabida a reconocidas plumas de la talla de Enrique Campos, Joaquín López-Dóriga Ostolaza, Marco A. Mares, Roberto Mena y Manuel Ajenjo, entre otros, que brindan su opinión y análisis expertos para la mejor toma de decisiones, con lo que El Economista retoma su camino como importante orientador en la vida nacional.